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jueves, 5 de noviembre de 2015

Qué hacer esta Navidad en Holanda


El momento más esperado: la llegada de San Nicolás












Sinterklaas es la palabra mágica de la Navidad en Holanda. Se celebra en la noche del 5 al 6 de diciembre, pero su llegada a Holanda se produce a mediados de noviembre

 
Amsterdam se ilumina













Desde el 28 de noviembre al 17 de enero Ámsterdam se convertirá en la ciudad de la luz y se llenará de proyecciones e instalaciones de luz creadas por artistas de renombre






El gélido chapuzón de Año Nuevo 












Como cada año, los más valientes podrán desafiar al frío holandés el día de Año Nuevo con un baño en las gélidas aguas del Mar del Norte, y también en lagos y canales

 Viaje alrededor de un mundo de hielo












Los visitantes podrán admirar en Utrecht el minucioso trabajo de los 40 escultores internacionales sobre hielo venidos para recrear un mágico viaje alrededor del mundo

No hay Navidad sin pepernoten












La fábrica más grande y antigua de este tradicional dulce navideño, cuyo origen se remonta al S. XVI, abre 10 tiendas propias por todo el país

Los mejores mercadillos navideños












Dordrecht, Valkenburg y Ámsterdam acogen algunos de los mejores mercadillos de Navidad en Holanda donde disfrutar del mejor ambiente
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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Billete de ida y vuelta a Montpellier

Natalia Cuadrado, Barcelona 
@ncuadradop

La semana pasada nos escapamos a una de las joyas del sur de Francia. Un billete de ida y vuelta en tren para explorar una de las ciudades más joviales de Europa a menos de tres horas en tren desde Barcelona. Un viaje de un solo día  pero que me bastó para enamorarme de Montpellier.

La escapada comenzó puntual gracias a Renfe – SNCF, el tren de alta velocidad que permite este traslado casi instantáneo y cómodo. Además del encanto que supone viajar en este transporte. El recorrido fue de casi tres horas pero la sensación fue mucho menor. En un momento estábamos en el centro de Montpellier.

A un corto paseo de la estación nos topamos con el centro neurálgico de la ciudad: la place de la Comédie con sus tranvías, cafés, edificios parisinos, la ópera del siglo XVIII y la fuente de las tres gracias. Esta fuente es el símbolo más emblemático de la ciudad y estas tres diosas representan bien la ciudad: belleza, júbilo y florecimiento.


A diferencia de ciudades cercanas como Nîmes, Narbonne, Béziers o Carcassonne que fueron creadas en la época romana, Montpellier lo hizo en la medieval. Es una ciudad en ebullición que ha sabido conservar sus encantos.

La mejor manera para moverse por la ciudad es a pie o en el tranvía. Desde el 2011 disponen de 4 líneas representadas por los cuatro elementos (aire, tierra, agua y mar) que comunica toda la ciudad. El tranvía no cruza por ninguna de las calles del casco antiguo por lo que decidimos ir a pie. Es una de las ciudades de Europa  con mayor zona peatonal. Algo que, para mi gusto, contribuye a darle ese punto bucólico que me transmitió Montpellier.
El casco antiguo es un laberinto de calles medievales repletas de boutiques, floristerías y bistrots con las terrazas llenas de gente. En cuanto la gastronomía, me topé con muchísimos restaurantes a cúal más apetecible. El centro histórico es una combinación entre el encanto medieval, la personalidad francesa, la modernidad y la riqueza cultural.
Montpellier es una ciudad universitaria y no sólo porque tengan la facultad de medicina más antigua del mundo si no porque es la segunda ciudad después de París que acoge a más estudiantes.
Algo fundamental es subir las escaleras del arco del triunfo que conducen a unas magníficas vistas de la ciudad y a la estatua que glorifica a Luis XIV.
Otro imperdible es hacer una visita guiada a un baño judío ceremonial que data del siglo XIII. Uno de los mikves mejor conservados que recuerda la importancia de la comunidad judía en el desarrollo y la influencia de Montpellier.
Uno de los puntos fuertes de Montpellier es que tiene un movimiento cultural y artístico potente por lo que decidimos comer en el restaurante del centro cultural contemporáneo La Pannacée (antes, escuela de farmacia). Allí ofrecen habitaciones para hospedar a estudiantes, hacen exposiciones artísticas muy interesantes y disponen incluso de una sala de exposiciones recientemente reformada.
Volvimos al casco antiguo para visitar algo que me pareció único. La iglesia desacralizada de Carré Sainte-Anne, la cual albergaba una exposición de arte urbano del artista neoyorkino Jonone. De acceso gratuíto y fascinante.
En 5 horas y sin ninguna prisa nos dio tiempo de ver todo esto pero sé que me quedaron muchas cosas por ver como el jardín botánico, el acueducto o simplemente volver a perderme por sus bonitas calles otra vez.
Llegó la hora de volver así que cruzamos la place de la cómedie y en un par de minutos ya estábamos en la estación de Montpellier para volver a casa que por cierto es muy singular. Incluso tiene un piano en el que cualquiera puede sentarse a tocar. En Montpellier se respira arte por los cuatro costados.
El viaje de vuelta se me pasó aun más rápido que la ida. A 346 Km/h y unos paisajes dignos de postal. Se agradece viajar de esta manera tan ágil y accesible sin controles aparatosos como en los aeropuertos ni asientos incómodos como en los autocares. Gracias a la alianza entre Renfe y SNCF podemos viajar a 21 destinos internacionales de una manera directa, cómoda y veloz.


Os recomiendo enorme y sinceramente esta escapada en tren. Gracias por enseñarme esta joya del sur de Francia a Renfe –SNCFMontpellier Now y Tryptic Comunicació.

© Fotografías: Natalia Cuadrado
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lunes, 2 de noviembre de 2015

Jornadas Gastronómicas Micológicas en el Lagar de Isilla y La Casona de La Vid

Los establecimientos culinarios El Lagar de Isilla y La Casona de La Vid, propiedad del Grupo El Lagar de Isilla, participan en la XIV Edición de las Jornadas Gastronómicas Micológicas celebradas en Castilla y León. Desde el 31 de octubre hasta el 15 de noviembre todos los amantes del mundo de la micología tendrán la oportunidad de degustar las originales creaciones cocinadas con las mejores materias primas en ambos restaurantes por solo 42 euros por persona. Como en anteriores ocasiones, la organización de estas jornadas conocidas como `Buscasetas´, editará un recetario en el que se incluirán algunos de los platos competidores.


Los meses de otoño de la Ribera del Duero se convierten en la época perfecta para la recogida de setas. El mundo de la micología se siente en esta región burgalesa de grandes espacios naturales y belleza incomparable.

Debido a la tradición y a la fama de este producto, cada año se celebran las Jornadas Gastronómicas Micológicas, `Buscasetas 2015´ en las que colaboran numerosos restaurantes de Castilla y León y que este año festeja su XIV Edición. Como en anteriores ocasiones, la organización de este encuentro editará un recetario en el que se incluirán algunos de los platos participantes, su autor y el establecimiento.

Entre los participantes destacan el Restaurante El Lagar de Isilla, ubicado en la localidad de Aranda de Duero, y La Casona de La Vid, en la población de La Vid, ambos propiedad del Grupo El Lagar de Isilla. Desde el 31 de octubre hasta el 15 de noviembre participarán con menús especiales -por solo 42 euros por persona- en el que el elemento predominante serán las setas.

El primero de ellos ofrece a sus comensales creaciones culinarias tales como Alubias blancas
con sinfonía de setas escabechadas, Monte Micológico, Setas de Cardo Guisadas, Parmetier de patata con yema de huevo de codorniz y espuma de boletus y Arroz con Trompetas de la Muerte. Se continuará con el Lomo de Bacalao al horno con Amanita Caesarea y la Pluma de Cerdo Ibérico con senderillas. Completa el menú el Dulce de Chantarella con Helado de Boletus.


La contundencia de sabores se dejará sentir en La Casona de la Vid, el espacio gastronómico que se encuentra en el pueblo burgalés de La Vid. Aquí, aquellos amantes de la buena gastronomía local degustarán platos como Croquetas de Boletus y rollito de uvas sobre nube micológica, Ravioli de lechazo con salsa de setas de cardo, Solomillo a la plancha con Amanita Caesarea, Arroz Cremoso de Níscalo empomado con Queso de La Casona de la Vid, Merluza con Farsa de Setas. Dos postres acompañarán esta sinfonía de sabores: el clásico Arroz con Leche y Helado de boletus.

La carta de presentación de ambos restaurantes está basada en una cocina con raíces culinarias castellanas a la que incorpora sabores mediterráneos y materias primas de primer nivel y calidad de Castilla y León.

Disfrutar durante estas dos semanas de encuentros con el mundo de la micología es posible gracias a los amplios salones de ambos recintos, lugares donde relajarse y saborear la autenticidad de Aranda de Duero. Con estos ingredientes se consolidan como una referencia gastronómica para los propios arandinos y visitantes, pudiendo ser disfrutada en cualquier momento del día. Además, cualquiera ellos está contemplado para albergar la celebración de momentos especiales (citas familiares, reuniones de empresa o encuentros distendidos con amigos). En su caso, El Lagar de Isilla ha adquirido tal fama que por sus instalaciones pasaron 80.000 visitantes en 2014 convirtiéndose su bodega en la cuarta más visitada de la Ribera del Duero, lo que complementa la escapada a la zona en la que aprender el arte de la cata de vinos y disfrutar de la visita a la bodega histórica del siglo XV ubicado debajo del restaurante.

Los dos espacios gastronómicos se nutren, además, de una extensa variedad gastronómica en la que destaca su especialidad en lechazo asado en horno de leña, el Menú Castellano y el Menú Tierra de Sabor. Todos estos manjares pueden acompañarse con alguna de las 450 referencias de vino que posee el Grupo.


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Duerme entre el cielo y el viñedo en el Hotel Boutique de Lagar de Isilla


Un lugar para el reposo. Así se presenta el Hotel Boutique El Lagar de Isilla ubicado en la localidad burgalesa de La Vid, a muy pocos kilómetros de Aranda de Duero. Es todo un reclamo y una oda para el mundo de la vendimia y el vino. Se trata de un cuatro estrellas cuyas habitaciones no son para pasar de largo sino para sentirlas y el propio establecimiento mantiene la arquitectura colonial y el encanto de sus orígenes de `posada´ en el Camino Real utilizado por los peregrinos.

Sus 21 estancias, que nacen en 2013, son todo un homenaje al producto estrella de la Ribera del Duero, el vino. Están completamente tematizadas y diseñadas con todo lujo de detalles: cestos de vendimia, prensas, husillos, botellas de vino que dan forma a la jabonera, colgadores o portarrollos, lavabos con forma de barrica...

La idea y el desarrollo del proyecto surgen de alguien que conoce muy bien el escenario de La Ribera: el propietario del Grupo El Lagar de Isilla, José Zapatero. Su planteamiento es claro: “Quería que cada habitación fuese única y diferente al resto pero con un denominador común, el vino. Los alojamientos se completan con imágenes del campo castellano, de los edificios más representativos de Castilla y León vinculados al vino y a sus orígenes y con la idea de hacer sentir a quien duerma aquí una verdadera experiencia de descanso, paz y silencio”.

Tampoco se ha escatimado en la originalidad de los nombres de las habitaciones que mantienen una relación directa con el mundo de la enología y la historia: sus Suites Superior Duplex llevan apelativos tales como La Viña, Elaboración y Crianza y Peñaranda. Quien se hospede en sus Suites lo podrá hacer en Aranda, Lagar, La Luz, La Gruta. Y quien lo realice en sus Junior Suites disfrutará de los encantos de Tinta del país, Las Barricas, Parques Naturales y Las Cubas, todas ellas están equipadas con camas king size y jacuzzi. El diseño continúa en el resto de los alojamientos (Tempranillo, Romanos, Monasterio, El Cid, Bodega Histórica, El Duero, Botellero Dormitorio, Clunia y Arte Románico) y en su apartamento -El Albillo-. Además, el Grupo ha cuidado hasta el más mínimo detalle: sábanas de algodón egipcio, colchones que facilitan un excelente descanso, televisión vía satélite y lo último en amenities.


Para completar la oferta turística de alojamiento y probar así la extensa y variada gastronomía de la zona, al hotel se une el Restaurante La Casona de la Vid compuesto por dos salones y dos terrazas, una exterior y otra interior, de 300 m2 cada una. Su entorno queda enmarcado al cercano Monasterio de Santa María de La Vid, el Puente Renacentista, el pueblo medieval de Peñaranda de Duero y, por supuesto, las inmejorables vistas con la tranquilidad y el sosiego que aporta esta comarca del vino. 

Sin duda, se trata de realizar un viaje en el tiempo, a la historia y tradición vinícola desde 65 euros por habitación y noche con desayuno buffet incluido.
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