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sábado, 6 de diciembre de 2014

Un invierno cultural a través de los museos de Soria


Soria es un destino cultural por excelencia. Al importante patrimonio arquitectónico que albergan sus pueblos y su capital, se suma una interesante oferta museística que complementa cualquier escapada familiar, con amigos o en pareja. Lugares donde permanece la esencia de la historia, de las costumbres de un pueblo, y que ayudan a comprender el destino que se visita, lo que fue y lo que ahora es.

Naturaleza, gastronomía y patrimonio son tres conceptos, de gran atractivo para los viajeros, que definen la oferta turística de la provincia de Soria. Un territorio que recoge 10.306 kilómetros cuadrados de diversidad paisajística, 600.000 hectáreas de masa forestal –una de las más importantes de Europa-, más de 300 testimonios románicos y una espectacular despensa que atrae anualmente a miles de fanáticos de la buena mesa, entre otros muchos recursos turísticos.

El peso cultural de Soria como motivación para organizar un viaje o una escapada no reside únicamente en los ejemplos arquitectónicos que salpican su territorio. El interés se multiplica al sumar la oferta museística de la provincia, ideal para completar cualquier visita y empatizar con la historia de un pueblo, vivir el destino. Dos ejemplos de esta sensación los encontrará el viajero en el Museo Provincial del Traje Popular de Soria, ubicado en Morón de Almazán, y en el Museo ‘Magna Mater’ de las Villas Romanas de Cuevas de Soria. 

El primero de ellos se ubica en el Palacio de los Mendoza, localizado en la Plaza Mayor de la localidad, considerada como uno de los más bellos conjuntos arquitectónicos del Renacimiento español. De forma escalonada en este mismo lugar se erige la Iglesia de la Asunción, cuya monumental torre reina la vista de todo el municipio. El Palacio destaca por la contundente sobriedad de la fachada decorada con unos sencillos alfices, que enmarcan sus principales huecos, y la portada presidida por la armas de los Mendoza.

El Museo recoge más de 500 piezas de importantísivo valor, auténticas joyas de la historia del pueblo soriano a través de la vestimenta. El fondo del centro ha sido obra de generosidad de la población soriana, al ceder las prendas que sus antepasados guardaron en las arcas a lo largo de los años, preservando con ello la expresión más íntima de su cultura. Por tanto, la mayoría de ellas han sido recibidas directamente de los familiares de las personas que las lucieron, conociéndose muchos de sus nombres propios.

El visitante realizará todo un viaje al pasado para descubrir los modos de vestir de las diferentes zonas de la provincia. Encontrará ejemplos de cómo lucían las personas aldeanas, o de cuáles eran las prendas características de las familias ricas, de los pastores trashumantes, o incluso el carretero de gala. 

Entre los elementos depositados y donados figuran prendas de vestir, ropa infantil, textiles de ajuar doméstico, adornos y aderezos, utillaje para tejer y otros elementos propios del mobiliario y la aresanía familiar que permiten contextualizar las ropas de la indumentaria típicamente soriana.

El Museo cuenta con tres plantas y dos entreplantas. En dichos espacios encontraremos zonas como la sala de exposiciones temporales, la zona de audiovisuales -donde se proyectan imágenes que explican el vestido popular soriano-, una exposición fotográfica con imágenes cedidas por el fotógrafo Alejandro Plaza, una sala acerca de las materias primas que utilizaron los antepasados de la provincia para confeccionar su indumentaria y el utillaje doméstico para su confección, muestras acerca del modo de vestir tradicional y popular en los diferentes momentos de la vida cotidiana –día a día, galas y ajuar doméstico-, así como los trajes populares de los ritos festivos sorianos y las peculiaridades de la indumentaria de cada zona de la provincia: Tierras Altas, Pinares, La Raya, La Tierra Llana y La Ribera.

Por otro lado destaca el Museo ‘Magna Mater’ de las Villas Romanas de Cuevas de Soria. Inaugurado en 2012, es un edificio a través del cual el turista puede visitar este valioso yacimiento y sus mosaicos gracias a la instalación de una pasarela. El yacimiento se encuentra junto al río Izana y revela una amplia mansión de casi cuatro mil metros cuadrados de superficie, levantada en su totalidad de nueva planta hacia la mitad del siglo IV, sobre una construcción anterior. Una edificación que destaca por su magnitud, de la que se han descubierto más de treinta habitaciones de distintos tamaños y estructuras, muchas de ellas con cabecera semicircular.


Asimismo, la labor de Blas Taracena en 1928 también desveló durante las excavaciones toda una joya artística: una serie de mosaicos geométricos, elaborados con diferentes tipos de piedras y colores, que dejan entrever la belleza policromática del conjunto. Un importante esfuerzo llevado a cabo por la Diputación Provincial de Soria, la Junta de Castilla y León y el apoyo de la Unión Europea, han permitido proteger y musealizar el yacimiento. De este modo, la instalación de una sala de audiovisuales, salas de exposiciones, paneles informativos y didácticos así como diversas maquetas, acercan al visitante al mundo rural romano. 

En el propio yacimiento, el visitante tendrá acceso a cinco pantallas con proyecciones diferentes, de en torno a dos minutos cada una, en la que se explica cada una de las zonas que se van recorriendo como explicación de las termas, la visualización de los mosaicos, o la historia del nacimiento y desaparición de la propia villa romana.

Por otra parte, se han invertido esfuerzos en atraer la atención de los más pequeños de la casa, puesto que la estancia donde se realiza el visionado de un documental de 12 minutos de duración dedicado a la propia villa romana también cuenta con una versión para niños, más reducida, de 5 minutos de duración, a lo que hay que sumar dos consolas con un juego infantil interactivo basado en el propio audiovisual donde se podrá poner a prueba los conocimientos adquiridos durante su visualización. Avanzando en el recorrido, en la zona donde está habilitada la maqueta del yacimiento, se ha instalado una pantalla que proyecta una recreación en 3D de la propia villa.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Bodegas Medrano Irazu triunfa en EEUU y España

Rioja Alavesa, diciembre 2014.-  Bodegas Medrano Irazu ha conseguido formar parte de la élite vinícola tras conseguir el reconocimiento unánime a sus vinos en EEUU y en España. Bodegas Medrano Irazu gana puntos y se sitúa en lo más alto. La prestigiosa revista Wine Spectator ha situado a Bodegas Medrano Irazu como una de las más destacadas en las catas realizadas por la revista, con tres vinos por encima de los 91 puntos. La Guía Proensa 2015 da 95 puntos a Luis Medrano Tempranillo, la Guía Peñín 2015 califica con 93 puntos a Luis Medrano Graciano 2010 la misma puntuación en la Guía Gourmets.
Todas estas puntuaciones, convierten a Bodegas Medrano Irazu en una de las más relevantes de España. Un reconocimiento al trabajo realizado durante 30 años y que, según confiesa Amador Medrano, director de la bodega, “fue el periodista Andrés Proensa quién nos descubrió y ahora son los periodistas americanos los que también puntúan con muy buenas calificaciones nuestros vinos. Es un premio al trabajo realizado en el viñedo”.
Bodegas Medrano Irazu está situada en Elvillar de Álava, en pleno corazón de Rioja Alavesa. Tiene losviñedos a más de 600 metros altitud36 hectáreas repartidas en 9 fincas y más de 70 hectáreas de viñedo controlado por el equipo enológico de la bodega. 
Thomas Mathews, crítico vinícola de la revista Wine Spectator, una de las más prestigiosas a nivel mundial y una de las principales referencias en Estados Unidos, puntúa tres vinos de la bodega por encima de los 90 puntos. Estas puntuaciones (septiembre, 2014) han dado un impulso al equipo de bodega así como a las ventas y a la presencia de los vinos de la bodega en los restaurantes americanos. El vino Luis Medrano Tempranillo 2010 ha conseguido 93 puntos, Luis Medrano Graciano 2010, 91 puntos y Reserva de Familia, con 91 puntos, mejor reserva 2007.
 En España, el periodista Andrés Proensa – Guía Proensa 2015 -, refleja el buen trabajo realizado en Bodegas Medrano Irazu. Desde hace más de seis años, las altas puntuaciones en esta Guía reflejan que estos vinos están entre los mejores de España. En la edición 2015, Andrés Proensa ha catado seis vinos y les ha otorgado más de 90 puntos. Entre todos los vinos, el más puntuado es Luis Medrano Tempranillo 2010.
La Guía Peñín 2015 también sitúa a Bodegas Medrano Irazu como una de las bodegas más importantes y con más altas puntuaciones ya que ha conseguido que tres de sus vinos estén situados a partir de 91 puntos y destaca,Luis Medrano Graciano 2010 con 93 puntos.
 Y en la Guía Gourmets 2015, el equipo de cata ha puntuado dos vinos con más de 92 puntos: Luis Medrano Graciano, 93 puntos, y Medrano Crianza, 92 puntos.
 Los críticos vinícolas de España y Estados Unidos coinciden en valorar la calidad de los vinos de Bodegas Medrano Irazu, unanimidad difícil de conseguir que los aplausos lleguen desde las dos orillas del Atlántico.


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martes, 2 de diciembre de 2014

Valderiz, distinguido como “excepcional” por la revista Decanter

El vino tinto Valderiz cosecha 2010, elaborado por la empresa familiar Bodegas y Viñedos Valderiz, ha sido distinguido por la revista Decanter como un vino “excepcional”, otorgándole la máxima puntuación en la cata de vinos Ribera del Duero 2010.

Decanter Magazine es una revista líder en el sector del vino a nivel internacional. Su panel de cata, en el que se encuentran conocidos críticos como Pedro Ballesteros, Sarah Jane Evans y Pierre Mansou, visitó la zona vitivinícola de la Ribera del Duero para testar 71 vinos de la zona. Tras la cata, el jurado otorgó 18.5 puntos sobre 20 a Valderiz 2010, correspondientes a 95 sobre 100 en sistemas de puntuación estándar, situándolo en lo más alto de la clasificación.

Valderiz es un vino tinto joven producido en la localidad de Roa, corazón de la denominación de origen Ribera del Duero. La publicación destaca su carácter ecológico y su envejecimiento tradicional en barricas de roble francés y americano durante 24 meses, lo que se traduce, según la revista, en un vino cuya principal característica es su expresión audaz del tinto fino.

Asimismo, el Master of Wine Pedro Ballesteros, asegura que “la mayoría de los vinos testados son bastante asequibles y ofrecen una excelente calidad en relación al precio”. En este sentido, Valderiz se ajusta a esta valoración ya que pone al alcance de los amantes del vino un producto de calidad a un precio accesible.

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lunes, 1 de diciembre de 2014

Nueva York tiene el Moma, Burgos posee el Mumo

El Museo de Modúbar de la Emparedada muestra los pasos de la historia de Humanidad desde el uso de la hoz en el Neolítico hasta la primera cosechadora. Las primeras herramientas para labrar la tierra pertenecen al Neolítico. Los agricultores utilizaban hoces de sílex, azadas, hachas… 8.000 años estuvo el hombre con estos utensilios hasta la Edad de Hierro, cuando se inventaron herramientas como la hoz, el trillo, el bieldo, las cribas, la yunta o el carro, entre otros. No fue hasta 1900 cuando empezaron a emerger las máquinas. La historia de la Humanidad a través de la labranza y la recolección en un museo, el de Modúbar de la Emparedada (Burgos), que recoge piezas únicas que demuestran cómo el hombre evolucionó de un Neolítico agrícola a un momento donde la tecnología revolucionó la agricultura y, por lo tanto, la sociedad. Una nueva escapada interesante en la provincia de Burgos.

La diversidad de la provincia de Burgos no se descubre hasta que se vive de motu proprio… o hasta que te lo cuentan. Gastronomía, historia, patrimonio, arte, cultura, religiosidad, elementos singulares que dibujan un mapa lleno de escapadas para esta época del año. Uno de estos planes sorprendentes se encuentra en Modúbar de la Emparedada, a tan solo 15 minutos en coche de Burgos capital, que cuenta con uno de los museos más completos para seguir la evolución humana desde la progresión agrícola y sus utensilios y técnicas de recolección.
El MUMO, o MUseo de MOdúbar de la Emparedada, consta de más de 1.000 m2 en los que se exponen las piezas recopiladas durante años por el experto agrícola Carlos Alonso Maté, así como las fotos y poemas dedicados a la labranza de su hermano, Carmelo Alonso Maté, que hacen un repaso a las máquinas y técnicas de recolección que revolucionaron la historia de la Humanidad y sus diferentes sociedades.
Temáticas como la siega, el acarreo de la mies, la trilla, la bielda, los inventos para limpiar el grano, las medidas de cobro, la siembre y los animales y el campo se extienden por las distintas salas que conforman un museo que, a pesar de su espectro concreto, sorprende a todos los públicos por la alta calidad de conservación de las piezas expuestas y por la fina relación entre los cambios sociales y la experiencia del hombre en su afán por explotar el campo. No hace falta ni recordar que durante muchos siglos, e incluso hoy en día, la labranza y la recolección fueron aspectos básicos para la supervivencia del hombre.


La muestra recoge diversos utensilios realizados con sílex, réplicas de los utilizados en la Edad de Piedra, y desarrollados a su vez por los Romanos. También se observan guadañas, yunques, martillos o colodras con piedra de afilar, fiel reflejo de los aparejos más usados en la Edad Media.
Además, el MUMO guarda entre sus paredes las cuatro últimas segadoras inventadas por el hombre, como la de Cirus Hall McCormick, introducida en España en 1900 y que dejaba la mies segada en gavillas. Herramientas para hacer la trilla a yegua suelta, con mayales, con rodillos… hasta llegar al trillo mecánico.

También una beldadora seleccionadora y otra ensacadora, ambas enteras y conservadas como si fueran nuevas, ingenios del ser humano que realizaban un movimiento de giro para producir viento y otro de zarandeo para cribar. Y, por supuesto, las medidas de los cereales que han sido utilizadas a lo largo de los diferentes reinados de España: media fanega, hemina, celemín, medio celemín, cuarto de celemín o las medidas para pagar en trigo a los diferentes oficios.

Máquinas para cortar hierba, forraje o maíz. La primera máquina empacadora. Una desgranadora de maíz y otra para cortar remolacha… Toda una serie de herramientas que ponen de manifiesto cómo el hombre iba inventando artilugios más sofisticados al hilo del progreso tecnológico para conseguir un ahorro de tiempo y trabajo cada vez mayor. El abono del campo, la siembra a voleo con avances tan destacados como las sembradoras de violín o de tiro, arados, sulfatadoras, trilladoras tan espectaculares como una de arrastre tirada por 33 caballos procedente de América y Australia… el MUMO supone un museo tan singular como único en España, con una colección de piezas que, simplemente por su aspecto, su conservación y su importancia en la historia ya merece ser visitada.

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